Para quién es ideal: quien quiere la entrada más económica posible sin renunciar a una buena ergonomía — y quiere acertar a la primera.
Punto fuerte: es el que uso y recomiendo con más convicción de los dos de entrada. Hereda la forma del DeathAdder clásico, uno de los diseños más queridos del gaming, a precio de entrada.
Matiz: sin extras — sensor básico, sin RGB vistoso, por cable. Es exactamente lo que promete, ni más ni menos.